Revista Ecoguía

Investigadores del Instituto de Investigación Médica Westmead, en Australia, establecieron que las personas que comen al menos una naranja cada día tienen más del 60% de probabilidad de retrasar la degeneración macular hasta en 15 años.

 

SIDNEY (Australia).-  Los flavonoides (antioxidantes) en las naranjas parecen ayudar a prevenir contra la enfermedad de la mácula, que hasta ahora no tiene cura. Así lo establecieron científicos del Instituto de Investigación Médica Westmead que entrevistaron a más de 2.000 adultos australianos mayores de 50 años y los siguieron durante un período de 15 años.

El Profesor Asociado Investigador Principal Bamini Gopinath de la Universidad de Sydney dijo que "básicamente, encontramos que las personas que comen al menos una porción de naranja todos los días tienen un riesgo reducido de desarrollar degeneración macular en comparación con las personas que nunca las consumen".

"Incluso comer una naranja una vez a la semana parece ofrecer beneficios significativos; los datos muestran que los flavonoides que se encuentran en las naranjas parecen ayudar a proteger contra la enfermedad", destacó

El profesor Gopinath dijo que, hasta ahora, la mayoría de las investigaciones se han centrado en los efectos de los nutrientes comunes como las vitaminas C, E y A en los ojos.

"Nuestra investigación es diferente, porque nos centramos en la relación entre los flavonoides y la degeneración macular. "Los flavonoides son poderosos antioxidantes que se encuentran en casi todas las frutas y verduras, y tienen importantes beneficios antiinflamatorios para el sistema inmunológico. 

"Examinamos alimentos comunes que contienen flavonoides como té, manzanas, vino tinto y naranjas. Significativamente, los datos no mostraron una relación entre otras fuentes de alimentos que protegen los ojos contra la enfermedad", dijo.

La edad es el factor de riesgo más fuerte conocido y la enfermedad es más probable que ocurra después de los 50 años. Uno de cada siete australianos mayores de 50 años tiene algunos signos de degeneración macular. 

La investigación recopiló datos del Blue Mountain Eye Study, un estudio de referencia de base poblacional que comenzó en 1992 y que se constituye en uno de los estudios de epidemiología más grandes del mundo, que mide los factores de la dieta y el estilo de vida contra los resultados de salud y una variedad de enfermedades crónicas. 

"Nuestra investigación tiene como objetivo comprender por qué ocurren las enfermedades oculares, así como las condiciones genéticas y ambientales que pueden amenazar la visión", concluyó el profesor asociado Gopinath.

El documento completo está disponible en línea en el American Journal of Clinical Nutrition: https://academic.oup.com/ajcn/advance-article/doi/10.1093/ajcn/nqy114/5049680