Revista Ecoguía

Del 28 al 29 de febrero se cumplirá en la capital del Tolima este evento, que aspira a reunir al campo colombiano en torno a las últimas tendencias en agronegocios.

 

IBAGUÉ.- La forma de ver el negocio del agro ha cambiado. Las exigencias en una década que termina, enfrentan a los agricultores a retos decisivos para su futuro. Bajo este lema, la organización Pajonales realizará Agroshow 2020, una feria que busca presentar experiencias de innovaciones en el campo y ser un punto de encuentro para que emprendedores de este gremio tengan acceso a información, desarrollos y soluciones que les pemitan encontrar nuevas oportunidades de negocios rentables.

Pajonales S.A.S, ubicada en zonas de desarrollo como el valle interandino del norte del Tolima y la altillanura en el Meta, es una empresa agroindustrial que produce y comercializa productos de las divisiones agrícola, ganadera, piscícola, semillas de arroz y  bioinsumos,

Frente a los desafíos del evento que se llevará a cabo durante los días 28 y 29 de febrero, la organización destaca que Colombia ha sido reconocida a nivel mundial por la calidad de algunos productos agropecuarios, tales como el café y el banano, pero su fuerte no está precisamente en la generación de tecnologías que permitan la evolución en esta tarea, situación que ha llevado al país a adoptar desarrollos logrados en el escenario internacional.

Julián Valero, gerente Agrícola de Pajonales, considera que “el rezago tecnológico en el sector agrícola colombiano es alto frente a los países con los que debemos competir; la mentalidad de los agricultores en muchos subsectores del agro no es tan abierta frente a la implementación de técnicas modernas de producción y a esto se suma las dificultades que existen para la adquisición de tecnología, por el alto costo de la misma y los obstáculos para el acceso al crédito en el sector agropecuario”.

Este es el día a día que los actores de la cadena productiva del agro están viviendo en el campo colombiano, a lo que se suman los tratados de libre comercio, que  también los ‘obliga’ a buscar una mayor competitividad, razón por la cual hoy en día los agricultores deben “administrar su negocio con visión empresarial independiente del tamaño de la explotación, reemplazando el concepto de finca por el de empresa agropecuaria”, implementando una nueva filosofía de producción que el mismo sistema ya empieza a exigir.