Revista Ecoguía

Desde este viernes 2 de agosto y hasta el 11, se realiza la Feria de las Flores 2019, tradición paisa en la que hacen la mejor exhibición de naturaleza, colores y aromas.

 

MEDELLIN.- En su versión número 62, el Desfile de Silleteros vuelve a su recorrido tradicional por la Avenida Regional, a lo largo de la cual más de 600 000 personas podrán apreciar los silleteros de Santa Elena y las silletas con las que competirán en las categorias: tradicional, emblemática, monumental, artística y comercial.

Los Silleteros de Santa Elena fueron reconocidos en 2015 como Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) de la nación, lo cual les ha permitido consolidar y adoptar nuevas medidas para la preservación de esta cultura y los recursos en los territorios ancestrales.

Este año, con el lema “Medellín te quiere” se busca destacar la empatía, amor y solidaridad que los habitantes de la capital antioqueña tienen por su ciudad, y que esta les devuelve. Además del retorno del desfile al corredor del río, se dará oportunidad a 40 silleteritos más, hijos y nietos de esta cultura, para que participen en el recorrido.

Con la creación de tres Plazas de las Flores en 2018, más de dos millones de personas disfrutaron un espacio que tiene todo lo representativo de esta Feria, una oportunidad perfecta para unir a las familias alrededor de la cultura y la tradición. Además, gracias a la Calle de los Artistas, por primera vez en la historia de la Feria alrededor de 300 artistas locales, entre músicos populares, artistas circenses, de teatro y danza, hacen parte de la programación oficial. 

Cabe recordar que esta feria nació en 1957 y al año siguiente  se organizó un segundo Desfile con la participación de 100 silleteros que partieron del Teatro Pablo Tobón Uribe y, después de recorrer la Avenida La Playa y la carrera Junín, finalizaron en el Parque de Bolívar, con una enorme acogida entre los habitantes de Medellín.

Desde entonces los nativos y nativas de Santa Elena han realizado, de manera ininterrumpida el Desfile de Silleteros que, no en vano, se ha constituido en un distintivo internacional de la ciudad, debido a que atrae a un alto porcentaje de habitantes del Valle de Aburra y a miles de turistas de Colombia y el mundo, que no dejan de sorprenderse por la belleza y variedad de las flores; por la creatividad de las silletas; y por la fuerza y resistencia de los silleteros y silleteras que transportan con satisfacción sus pesadas silletas.

Para el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, se trata de una primavera que además es social, "porque nuestra gente fue capaz de renacer luego de vivir momentos realmente difíciles". En su discurso de apertura, el mandatario señaló que "esa adversidad, sin embargo, es algo que hoy abrazamos: a fuerza de superar obstáculos nos hemos convertido en esa ciudad encantadora y vibrante que nos llena de orgullo".

Esta Feria se basa justamente en la tradición de celebrar lo que fuimos y lo que somos, dijo el alcalde: "nos hace regresar a las montañas, al campo, a los ancestros. Nos permite mirar el pasado y, a través de la memoria, recorrer esos caminos que parecían intransitables. A nuestros campesinos, a esos hombres y mujeres pujantes y valientes, les debemos todo lo que hemos alcanzado". 

Recordó además que la Alcaldía de Medellín incrementó en un 30 % el valor de las silletas, como una muestra del respeto y la gratitud por esta emblemática labor.  Además, se fortaleció la Corporación de Silleteros de Santa Elena, al aumentar sus ingresos en un 70 % y ahora tienen visibilidad permanente en diferentes espacios de la ciudad porque "una tradición tan bella no puede reducirse a un solo escenario. Creamos la categoría Artística y aumentamos en 40 cupos el número de silleteritos que participan en el Desfie de Silleteros para estimular la conservación de esta tradición entre las nuevas generaciones". 

Cada año, con el mismo entusiasmo, celebramos nuestras flores, nuestra gente, nuestros campesinos... Nos recuerdan que estas montañas no nos encierran sino que nos obligan a mirar hacia arriba... hacia un cielo que, para quienes tenemos el privilegio de vivir aquí, nunca está demasiado lejos, concluyó el alcalde Gutiérrez.