Revista Ecoguía

La ejecución de este proyecto sigue generando duras críticas entre ambientalistas y las comundiades afectadas, quienes buscan que la ANLA no autorice dicha obra. Programan audiencia pública

 

BOGOTÁ D.C.- Con una audiencia pública que se tiene prevista para el próximo 11 de octubre, los opositores al controvertido proyecto denominado Sendero de las Mariposas, esperan reunir los sufientes argumentos para que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) niegue la licencia para esta obra.

Desde un comienzo, los ambientalistas han señalado que el proyecto, que tendrá una extencion de 160 kilómetros -desde Usme hasta Chía, afectará más de 100 cuerpos hídricos pasando por 14 km de páramo hasta construcciones en la Reserva.

Sin embargo, para el Alcalde Mayor, Enrique Peñalosa, el proyecto, que contempla, además del sendero, ciclorrutas, accesos y caminos para personas en condición de discapacidad, un puente peatonal colgante de 300 metros, que conectaría a los cerros de Monserrate y Guadalupe), un teleférico en Usaquén y una interconexión con el parque Tominé, entre los municipios de Guatavita y Sesquilé, va a ser "el principal atractivo turístico posiblemente de Colombia".

El proyecto, según la Alcaldía será complementado con un circuito cortafuegos, que facilitará el acceso de los Bomberos a los cerros en caso de incendios forestales.

Sin embargo, lo más preocupante de este iniciativa, según la concejal por el Partido Verde, Mafe Rojas, es la obstrucción de la conectividad de los ecosistemas y la perturbación del hábitat de la fauna silvestre. "Se han identificado impactos de distinto tipo, entre ellos 452 hectáreas con impactos graves dentro de la reserva forestal y casi 16 hectáreas adicionales dentro de la franja de adecuación. En estas, los estudios de impacto ambiental detectaron cuatro especies de anfibios, cinco de reptiles, 75 de aves, 19 de las cuales figuran en la lista animales en vía de extinción, y 12 de mamíferos.

Vale la pena recordar que durante el primer semestre, la ANLA adelantó todos los estudios pertinentes y encuentros con los habitantes de Usme, Usaquén, Chapinero, Santa Fe, San Cristóbal y La Candelaria, localidades que se encuentran en el área de influencia de la obra,  con el fin de escuchar sus opiniones, propuestas, críticas  y argumentos frente a la propuesta del Distrito.

En agosto pasado esta autoridad realizó una audiencia de requerimiento de información, en la que le hizo 49 peticiones al Distrito, entre los que se encontraba la presentación el estudio de carga del sendero. Para ello, la Secretaría de Ambiente tenía plazo hasta el 15 de septiembre.

Más recientemente, el presidente Duque le pidió a la ANLA acelerar el trámite de la respectiva licencia ambiental, lo cual reactivó la acción de los movimientos en contra de esta megaobras, los cuales están dispuestos a demostrarle con argumentos de peso ambiental a la ANLA, porque no se debe aprobar dicho proyecto.