Revista Ecoguía

Equipo de Cortolima trata de salvar a este ejemplar que permaneció 25 años en cautiverio y fue incautado por la Policía Nacional en el municipio de Cunday (Tolima).

 

IBAGUÉ.- La Policía Nacional incautó el pasado 9 de noviembre un mono cariblanco hembra con nombre científico (Cebus albifrons), el cual permaneció en cautiverio por cerca de 25 años, de acuerdo a lo indicado por la infractora que la tenía en su poder en el municipio de Cunday.

Una vez entregado el individuo, los profesionales del Centro de Atención y Valoración de fauna silvestre –CAV- de Cortolima adelantaron los respectivos exámenes clínicos y valoraciones encontrando el animal en precarias condiciones como resultado del prolongado cautiverio.

Así lo deja ver el concepto técnico emitido por los profesionales del CAV, en el cual se indica que, por sus condiciones de cautiverio, el animal presenta serios problemas de desnutrición y se ve reflejado en su piel y pelo. De igual manera, los exámenes adelantados al animal mostraron que perdió el ojo derecho, al parecer producto de una catarata y varias de piezas dentales. 

“Estas condiciones de salud del primate obedecen a las consecuencias que genera el cautiverio y las condiciones a las que se encontraba sometido, a su edad geriátrica”, puntualizó Ignacio Bernal, médico veterinario del CAV.

Los 25 años de cautiverio le dejó a este primate marcas imborrables en su cuerpo, como la observada en la cintura como consecuencia del lazo al que estuvo amarrada durante todo este periodo de tiempo.

Por su mala nutrición el animal pesó 1.550 gramos, lo que normalmente pesa un juvenil, pero un adulto geriátrico de su especie el peso ideal está estimando en 4.000 gramos.

La valoración biológica del animal también muestra un panorama muy preocupante, pues según evaluación de los expertos, el individuo exhibe comportamientos atípicos ligados al cautiverio, cómo “habituamiento” a la actividad humana. Así mismo, se observan movimientos estereotipados, como sobre acicalamiento lo cual es generado por las prolongadas condiciones de cautiverio previo su ingreso al CAV.

 “Estos comportamientos están ligados al estrés por estar en espacios reducidos y en las condiciones a las que estuvo expuesto antes de ser entregado al CAV. Adicionalmente, está primate no reconoce depredadores y no identifica algunos de los ítems alimenticios de los cuales dispondría su especie en condiciones de libertad”, manifestó Cristian Castro Morales, biólogo de Cortolima.

Actualmente, el animal se encuentra en periodo de cuarentena, en el que también se le está brindando la atención veterinaria y zootécnica que necesita para iniciar con su recuperación, debido a su avanzada edad y al tiempo en cautiverio, el primate deberá permanecer el resto de sus años en un parque temático o zoológico que lo acoja en el que se le garantice su bienestar animal. 

Por su parte la infractora a quien le fue incautado el animal se encuentra actualmente en proceso sancionatorio administrativo