Revista Ecoguía
Foto ONU
Nueva Delhi, una de las ciudades más contaminadas del planeta, según la ONU.

Pese a que la contaminación se ha reducido en países como China e Italia que intentan combatir el COVID-19, los niveles de dióxido de carbono en el mundo han sido más altos que el año pasado, aseugra la Organización Meteorológica Mundial (OMM), al tiempo que advierte sobre un posible aumento extremo de emisiones una vez termine la emergencia.

NUEVA YORK.-  La reducción de las emisiones contaminantes como efecto de la crisis económica provocada por el coronavirus no sustituyen las acciones contra el cambio climático advirtió la OMM en un comunicado en el que indicó que los niveles de dióxido de carbono en las estaciones de observación clave han sido, hasta ahora, más altos que el año pasado.

No obstante, la Organización considera que es demasiado pronto para evaluar las implicaciones en las concentraciones de gases de efecto invernadero que son responsables del cambio climático a largo plazo.

Para el director de la OMM, Petteri Talas, es irresponsable minimizar los enormes desafíos de la salud y la pérdida de vidas que causa el COVID-19, a pesar de las reducciones locales de contaminación y la mejora en la calidad del aire.

El directivo recordó, además, que la experiencia pasada sugiere que la disminución de las emisiones durante las crisis económicas es seguida por un rápido aumento y que es necesario cambiar esa trayectoria. "El mundo necesita demostrar la misma unidad y compromiso con la acción climática y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que contener la pandemia de coronavirus. El fracaso en la mitigación del cambio climático podría conducir a mayores pérdidas tanto de vidas como económicas durante las próximas décadas", dijo.

Según un análisis realizado para Carbon Brief, el bloqueo y la reducción de la actividad económica en China condujeron a una reducción estimada del 25% en las emisiones de CO2 durante cuatro semanas. Las observaciones han demostrado que los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) están reduciendo significativamente por las cuarentenas en China e Italia. En Italia, una tendencia gradual de reducción de alrededor del 10% por semana durante las últimas cuatro a cinco semanas ha sido confirmada por observaciones de superficie del Servicio de Monitoreo Atmosférico Copérnico de la Unión Europea.

Las emisiones representan lo que pasa a la atmósfera, mientras que las concentraciones representan lo que queda en la atmósfera después del complejo sistema de interacciones entre la atmósfera, la biosfera, la litosfera, la criosfera y los océanos.

El dióxido de carbono permanece en la atmósfera y los océanos durante siglos. Esto significa que el mundo está comprometido con el cambio climático continuo, independientemente de cualquier caída temporal en las emisiones debido a la epidemia de coronavirus, asegura la Organización Metereológica Mundial.

Mientras a febrero de 2020, el promedio mensual de CO2 atmosférico en el observatorio Mauna Loa en Hawai fue de 414.11 partes por millón, en el mismo mes de 2019 este fue de 411.75 ppm, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos. Mauna Loa es la estación de observación continua más grande del mundo y una estación de referencia del sistema de monitoreo de la atmósfera de la OMM

En otra estación de referencia, Cape Grim en Tasmania, los niveles promedio de CO2 fueron de 408.3 ppm en febrero, en comparación con 405.66 ppm en febrero de 2019..

Alrededor de una cuarta parte de las emisiones totales es absorbida por los océanos. Otro cuarto es absorbido por la biosfera terrestre, incluidos los bosques y la vegetación que actúan como "sumideros" de carbono. Naturalmente, la biosfera terrestre absorbe una cantidad similar de CO2 que libera durante el año en un ciclo estacional. Por lo tanto, los niveles globales promedio de CO2 generalmente aumentan hasta abril y mayo.

Las mediciones de ozono superficial en la estación Global Atmosphere Watch de Monte Cimone, que domina el valle del Po en el norte de Italia, muestran una disminución en marzo de 2020, según datos en bruto. Es demasiado pronto para sacar conclusiones firmes sobre la importancia para las concentraciones de gases de efecto invernadero, según el Consiglio Nazionale delle Recerche de Italia y el Instituto de Ciencias Atmosféricas y Climáticas.