Revista Ecoguía

Mesa técnica del suroeste antioqueño, conformado por comunidades y ONG, se oponen a la creación del proyecto minero y protestan porel cierre de vía ancestral Támesis-Jericó, debido a las operaciones de la multinacional AngloGold Ashanti.

JERICÓ, (Antioquia).- Mientras los directivos de la compañía surafricana Anglogold Ashanti esperan la licencia de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) para su proyecto minero, que incluye un parque biodinámico, líderes ambientales y sociales del municipio de Jericó (Antioquia) le reiteraron su pedido a esta entidad de que les permita actuar como terceros intervinientes en el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de esta propuesta.

Según Anglogold, aunque el área del título minero es de 7.593 hectáreas, el área de Intervención equivale a 471 hectáreas que corresponden a cuatro predios en las Veredas Cauca y Quebradona, (aproximadamente 2.4% del total del área de Jericó). Este proyecto de minería subterránea de cobre durará aproximadamente 4 años construcción, 21 años de producción, 3 de cierre y 10 de post cierre.

Y pese a que la multinacional asegura que su proyecto minero se ha trazado bajo el concepto de minería moderna, para transformar la producción del cobre en riqueza social, económica y cultural, voceros de la comunidad no están convencidos de los beneficios integrales de esta iniciativa.

“Al contrario de lo que dicen los directivos de la empresa, en Jericó el proyecto genera una resistencia significativa y mayoritaria, el apoyo de algunos empleados y sus familias, y resignación en el resto de la gente `porque este municipio nunca en su historia ha sido minero. Más aún, nunca un proyecto había generado tanta polémica y división en Jericó. Nosotros representamos a un importante grupo de empresarios, ciudadanos y académicos que creemos no solo que el proyecto es incongruente con la vocación y las potencialidades del territorio, sino que contamos con evidencia suficiente para sustentar esto”, declaró Sebastián Restrepo, representante de Visión Suroeste, en un comunicado enviado a los medios de comunicación.

Frente a esta posición, Felipe Márquez, presidente de AngloGold Ashanti Colombia, asegura que “la propuesta de parque biodinámico de bosque seco tropical y de alta montaña que incluimos en el EIA multiplicará por seis la extensión actual de este ecosistema en la región. Esto promovería la conservación de fuentes hídricas y de especies de fauna y flora, así como la integración del proyecto al paisaje de Jericó, aspectos que responden a las preocupaciones que algunas comunidades han manifestado en los espacios de diálogo abiertos por la compañía para el desarrollo concertado del proyecto”.

Entre tanto, los líderes sociales sostienen que a pesar de no contar con la licencia ambiental, la multinacional sudafricana AngloGold Ashanti adelanta operaciones en Jericó, generando inconvenientes para los habitantes del territorio, como sucedió el pasado miércoles 26 de febrero, día en que se reportaron denuncias de veedores jericoanos a causa del cierre del paso en la carretera que ancestralmente han usado los campesinos para ir de Támesis a Jericó, así como el impedimento a la realización de acciones de seguimiento y verificación, lo que demuestra la ausencia de transparencia de la empresa y el irrespeto a los derechos de la comunidad. Asimismo, han afirmado ante medios de comunicación que recibirán la licencia ambiental por parte de la ANLA y que la mayoría de la comunidad en Jericó está a favor del proyecto, sin ningún soporte técnico, creando un panorama de desinformación generalizado.

“El Suroeste de Antioquia es una región que ya es rica y tiene muchas oportunidades de desarrollo en armonía con la preservación del medioambiente. Es importante que la ANLA y que los colombianos entendamos que abrirle la puerta a AngloGold en Jericó es permitir la llegada de la minería de metales a todo el Suroeste Antioqueño, dado que el 80% de esta subregión está titulada en minería, lo que representaría la destrucción de la vocación histórica de esta región, la pérdida de los paisajes únicos de sus municipios, la afectación significativa del turismo y los negocios basados en el agro; también es abrirle la puerta a los problemas de las regiones mineras como el aumento en los índices de pobreza multidimensional, los conflictos de orden público, la inseguridad, el fortalecimiento de grupos criminales, entre otros problemas que hacen parte de lo que no anuncia esta multinacional sudafricana.” indicó Claudia Vásquez, Directora de la Mesa Técnica del Suroeste de Antioquia.

Para las instituciones del Suroeste, la construcción del proyecto Parque Biodinámico "compromete de forma contundente el estudio de la licencia de un proyecto que aún sigue en cuestionamiento jurídico y que no cuenta todavía con los avales para la explotación del territorio. Por esta razón, las entidades reiteran su petición ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales para ser terceros intervinientes en el Estudio de Impacto Ambiental que se adelanta con respecto al proyecto de minería Quebradona, para de esta manera visibilizar las diferentes y diversas problemáticas que ya presenta la operación de AngloGold Ashanti en la región".