Revista Ecoguía

Los incendios forestales en Australia que arrasan recursos naturales, viviendas y medios de vida, también han liberado a la atmósfera unas 400 megatoneladas de dióxido de carbono, un gas que contribuye al calentamiento global., advierte la Organización Meteorológica Mundial(OMM).

 

De acuerdo con la OMM, el aire que propaga los agentes nocivos ha llegado a Nueva Zelanda y, más aún, ha cruzado el Pacífico para alcanzar Sudamérica, donde se puede observar en Argentina y Chile.

“En la parte central de Chile, el cielo se ha tornado gris y con humo, según consta en los datos satelitales que siguen la trayectoria de los vientos”, señaló Clare Nullis, vocera de la organización internacional, quien agregó que la tercera parte de la isla Canguro, un popular destino vacacional australiano, ha sido consumido por el fuego.

La portavoz advirtió que los incendios quemaron los bosques esenciales para limpiar el dióxido de carbono y alertó de un panorama poco prometedor. “Aunque hubo un breve respiro gracias a las lluvias, se prevé que las temperaturas aumenten nuevamente para el fin de semana”, acotó.

La OMM recordó que 2019 fue un año inusualmente caliente y seco en gran parte del territorio australiano, lo que generó las condiciones para una temporadas de incendios larga y desafiante, como lo había anticipado la agencia meteorológica gubernamental de Australia.

En noviembre pasado, las lluvias ocurridas no solo estuvieron muy por debajo del promedio, sino que hicieron del mes el noviembre más seco registrado en 120 años.

Además, el 19 de diciembre las temperatura en el sur de Australia llegó a 49,9º C y la media nacional fue de 41,9º C, marcando el récord del día más caliente en la historia registrada en el país.

Luego, temperaturas muy superiores a los 40ºC, una prolongada falta de lluvias y numerosas ráfagas de viento durante la primera semana de 2020 han establecido condiciones extremadamente riesgosas y propicias para los incendios en muchas áreas del sur y el este australianos, incluidos los estados de Nueva Gales del Sur y Victoria, anunciaron las autoridades nacionales.

El ejército australiano ayuda a combatir el fuego y los barcos de la Armada evacúan a los residentes atrapados en un pueblo costero del estado de Victoria.

La portavoz advirtió que los incendios quemaron los bosques esenciales para limpiar el dióxido de carbonoy alertó de un panorama poco prometedor.

“Aunque hubo un breve respiro gracias a las lluvias, se prevé que las temperaturas aumenten nuevamente para el fin de semana”, acotó.

La OMM recordó que 2019 fue un año inusualmente caliente y seco en gran parte del territorio australiano, lo que generó las condiciones para una temporadas de incendios larga y desafiante, como lo había anticipado la agencia meteorológica gubernamental de Australia.

En noviembre pasado, las lluvias ocurridas no solo estuvieron muy por debajo del promedio, sino que hicieron del mes el noviembre más seco registrado en 120 años.

Además, el 19 de diciembre las temperatura en el sur de Australia llegó a 49,9º C y la media nacional fue de 41,9º C, marcando el récord del día más caliente en la historia registrada en el país.

Luego, temperaturas muy superiores a los 40ºC, una prolongada falta de lluvias y numerosas ráfagas de viento durante la primera semana de 2020 han establecido condiciones extremadamente riesgosas y propicias para los incendios en muchas áreas del sur y el este australianos, incluidos los estados de Nueva Gales del Sur y Victoria, anunciaron las autoridades nacionales.

El ejército australiano ayuda a combatir el fuego y los barcos de la Armada evacúan a los residentes atrapados en un pueblo costero del estado de Victoria.

El Secretario Generalde las Naciones Unidas expresó sus condolencias a las familias de las víctimas de los incendios y deseó la pronta recuperación de los heridos.

En un comunicado leído por su portavoz, António Guterres aludió a los pronósticos desafiantes para la temporada de incendios y encomió los operativos de búsqueda y rescate a cargo del Gobierno australiano y de todos los que participan en esos esfuerzos mientras combaten el fuego destructor, salvan vidas y hacen todo lo que pueden para preservar la biodiversidad del país.

Más de mil millones de animales muertos

Los incendios forestales han matado a más de 1.000 millones de animales en toda Australia, incluidos más de 800 millones de ejemplares en el estado de Nueva Gales del Sur, el más afectado por las llamas, según las estimaciones de un experto académico de la Universidad de Sídney, el profesor Chris Dickman, según reporte publicado en el portal EcoAvant.

Hace varias semanas, el profesor de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Sídney ofreció una primera estimación de las consecuencias de los incendios forestales y habló de al menos 480 millones de animales muertos.

Teniendo en cuenta que los incendios han continuado en Australia, especialmente en el estado de Nueva Gales del Sur, el profesor universitario ha revisado al alza su estimación hasta situarla en más de 1.000 millones de ejemplares muertos, incluidas especies tan características de Australia como los koalas y los canguros.

"Creo que no hay nada igual que se pueda comparar con la devastación que está habiendo en una zona tan amplia de forma tan rápida. Es un acontecimiento monstruoso en términos de geografía y de número de animales afectados", ha dicho el profesor universitario, en declaraciones a la cadena de radio estadounidense NPR.

El experto recordó que la biodiversidad australiana ha estado reduciéndose durante las últimas décadas y, según anotó, es bien conocido que Australia tiene el mayor índice de extinción de mamíferos, por lo cual hechos como los masivos incendios pueden acelerar el proceso de extinción para otras especies.

El experto académico ha advertido de que Australia está sufriendo claramente "los efectos del cambio climático". "A veces se dice que Australia es el canario en la mina de carbón con los efectos del cambio climático, siendo los más graves y los más tempranos. “Estamos probablemente viendo lo que puede ser el cambio climático en otras partes del mundo con las primeras fases de este proceso en Australia", explicó.