Revista Ecoguía

Un grupo de científicos de Bélgica esperan expandir una nueva tecnología a zonas rurales que sufren de de acceso fácil de agua potable, para convertir la orina humana en agua potable. La innovación fue probada en un evento musical, donde la orina de miles de asistentes se convirtió en mil litros de agua potable. Los belgas fueron más allá y convirtieron esta agua en cerveza.

 BUDAPEST, agosto 20 de 2016.- Un grupo de científicos de Bélgica esperan expandir una nueva tecnología a zonas rurales que sufren de de acceso fácil de agua potable, para convertir la orina humana en agua potable.

En efecto, investigadores de la Universidad de Gante desarrollaron un sistema de alta eficiencia energética (con los países en vías de desarrollo en mente) donde la energía solar de puede aprovechar para este desarrollo tecnológico.

La obtención de agua potable fue posible a través de una máquina que funciona con energía solar, la cual cuenta con un tanque donde se almacena la orina, que después se calienta para posteriormente pasarla a través de una membrana donde después se puede recoger agua y otros nutrientes que son utilizados como fertilizante.

De esta manera, ambos recursos (agua y nutrientes) se pueden hacer fácilmente disponibles para las personas necesitadas mediante el uso de la orina, un ingrediente que no falta y hasta ahora sólo lo conocíamos como desecho.

El equipo detrás de la innovación lo probó en un evento musical en Bélgica que duró 10 días, la orina de miles de asistentes se convirtió en 1.000 litros de agua potable. Los belgas lo quisieron hacer un poco más divertido y convirtieron esa agua potable en cerveza.

Este tipo de tecnología en teoría es positiva, pues podría llevar agua a zonas rurales donde la necesitan, señala el blog de Cemaer, el cual concluye con una pregunta: ¿usted bebería de esa agua?