Revista Ecoguía

A pesar de las noticias que han circulado, no existe evidencia científica de que los animales de compañía se infecten con este nuevo coronavirus o lo transmitan, aunque, al igual que con los humanos, se deben aumentar las medidas de aseo con ellos.

 

BOGOTÁ D. C.- Un llamado a la calma y a proteger a las mascotas ante la oleada de falsas informaciones, según las cuales animales como los perros pueden infectarse con el COVID-19 hizo el profesor Giovanni Vargas Hernández, del Departamento de Salud Animal de la Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

Tal es el caso del perro de Hong Kong, perteneciente a una mujer afectada por el coronavirus, sobre el cual las autoridades informaron en febrero que se encontraron rastros del virus en la mucosa oral y nasal. No obstante, el profesor Vargas aclara que para que se pueda decir que estaba infectado, este debía presentar réplica del virus en su interior, además de signos clínicos de la enfermedad, algo que no ocurrió.

Cabe aclarar que los coronavirus son un grupo de virus con los que los veterinarios suelen encontrarse a menudo por su presencia en animales, pero de esta familia existen dos géneros: los alfacoronavirus, a los que pertenece la mayoría de agentes patógenos que causan enfermedades en los animales domésticos y de producción, y los betacoronavirus, que causan las enfermedades respiratorias severas en humanos, como el SARS y el COVID-19.

“Que sean de géneros distintos significa que genéticamente son estructuras diferentes y afectan a una especie específica, que es lo más importante que la gente debe entender”, explica el docente, y añade que en su trabajo ha tratado gatos y perros con coronavirus, pero ninguno le ha transmitido la enfermedad.

Con betacoronavirus como el COVID-19, la teoría es que estos ingresaron al cuerpo humano a partir de la mutación de un virus de murciélago. “El hombre se introduce en estos ambientes donde hay agentes patógenos que están en equilibrio, y termina alterándolos y causando cambios en los virus de esos medios”, explica el profesor Vargas a la Agencia de Noticias de la UNAL.

Más medidas de aseo

Lo que sucedió con el perro de Hong Kong se puede denominar como “contaminación ocasional”, como la que puede ocurrir con cualquier objeto que entre en contacto con los fluidos de una persona enferma, como un celular o una mesa, en donde se puede alojar el virus.

Por eso, con las mascotas también hay que aumentar las medidas de limpieza y de aislamiento frente a personas que puedan estar infectadas con el virus. “Si tengo coronavirus y vivo con una mascota debo hacer lo mismo que haría con una persona que vive conmigo, aislarme de ella”, dice el profesor.

Frente al riesgo de exposición a contaminantes, como fluidos humanos que pueden estar en la calle y entrar en contacto con las mascotas cuando se sacan a pasear, el docente recomienda extremar las medidas de limpieza de los animales, al igual que lo estamos haciendo con el lavado de manos, y evitar al máximo que salgan.

“Lo que usted puede hacer para que eso no ocurra es no sacar al perro, que son las medidas que se están tratando de aplicar con humanos, es decir cuarentena. De ser posible, se deben restringir las salidas de la mascota, que haga sus necesidades dentro de la casa”, indica el docente; pero si el animal sale, sería ideal bañarle las patas con agua y jabón y secarlas muy bien.

Además, las personas con coronavirus que tengan mascotas y estén en contacto con ellas también deben evitar que los animales entren después en contacto con otras personas que no tengan la enfermedad.

Por otra parte, frente a la noticia que se ha divulgado sobre el perro que murió y era de una persona con coronavirus, el docente señala que hay que tener cuidado con este tipo de información que no explica la causa del fallecimiento del animal, y se señala que no se hizo necropsia para clarificarla, por lo que se ha generado la falsa idea de que la mascota murió por COVID-19.

Por lo pronto el profesor hace un llamado a la calma y recuerda que según la Organización Mundial de la Salud, la Organización Mundial de Sanidad Animal y la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales, actualmente no hay evidencia de que los animales de compañía puedan infectarse con este nuevo coronavirus.