Revista Ecoguía

La escasez de insumos y la necesidad de combatir el cambio climático hace que esta tendencia, impulsada particularmente en Europa, también se practique en países latinoamericanos.

 


BOGOTÁ D.C.- 
La“economía circular”, una tendencia impulsada especialmente por la comunidad europea, es cada vez más practicada en empresas de Latinoamérica que están cambiando su forma de trabajo, incluyendo una perspectiva de sostenibilidad ambiental y social

Así lo advirtió Silvio Colomb, , experto del Instituto Argentino del Envase, en el marco de Andina Pack, feria realizada en Corferias. "América Latina, tiene experiencia en economía circular, a partir de iniciativas de grandes empresas multinacionales que realizan fuertes inversiones en investigación y desarrollo, como Natura en Brasil y Danone en Argentina, para la industria de bebidas", observó.

Mencionnó, además, que multinacionales como Coca Cola y Unilever también ponen en marcha nuevas iniciativas para que el 100 % de sus envases sean reciclables, reutilizables o compostables.

Al respecto, agregó que “la escasez de recursos es es el fuerte componente de empresas multinacionales que invierten constantemente en nuevos productos y envases al mercado, que se ven desafiadas a desarrollar estrategias de eco-diseño en sus futuros lanzamientos".

 

Esto quiere decir, que son más los países que están avanzando en prácticas para contribuir de forma sustancial al desarrollo de la competitividad del sector, para convertirse en una gran contribución a la economía circular, y ayudar a conseguir un futuro más sostenible y eficiente.

Silvio, hace parte de la delegación del Instituto Argentino del Envase, uno de los invitados especiales de Andina Pack y ponentes de la primera edición de 'The Packaging & Processing Summit 2019', con actividades como el panel sobre la 'Prohibición de plásticos de un solo uso' y una charla sobre el 'Impacto de las nuevas tendencias industriales en el sector de los envases', en las que se destaca la importancia de implementar la economía circular en las prácticas empresariales.

  

La apuesta colombiana

Por otra parte, Ismael Enrique Povea, profesor del programa de ingeniería de alimentos de la Universidad de La Salle, experto en envases para la industria alimenticia, e invitado especial de la feria, destacó la importancia de los avances que ha tenido Colombia alrededor de este tema, llegando a ser el tercer país en Latinoamérica, después de Brasil y Argentina, que ha venido dando grandes pasos alrededor del cumplimiento de directrices de la economía circular. 

Aseguró también que nuestro país no tiene una ley que establezca qué es la economía circular y cómo se va a afrontar. "En este momento están en fase de proyecto de ley en los componentes que giran alrededor de economía circular, por ejemplo ya hay un proyecto de ley que especifica que las industrias deben trabajar en envases más sustentables y amigables con el medio ambiente, eso hace parte de la economía circular", señaló el académico.

En tal sentido, puntualizó que "existen políticas establecidas sobre el uso que se deben dar a los materiales plásticos, como tener su reciclabilidad y reúso en el mercado, lo que significa que Colombia tiene componentes, pero no una ley marco general que dictamine como se aborda el tema".

Prohibición de plásticos

 

En desarrollo de la feria también se oyeron voces que cuestionan las normas expedidas en diferentes paísesde restricción y prohibición de los plásticos de un solo uso.

 

Sobre el tema, el vicepresidente de desarrollo de mercados de la PMMI, Jorge Izquierdo, consideró que las leyes han sido expedidas  “de manera simplista y poco realista con la cadena de producción de empaques y envases".

En el panel sobre la 'Prohibición de plásticos de un solo uso', Izquierdo destacó la urgencia de invertir en educación y conciencia ambiental a través de incentivos a los consumidores y fabricantes.

 

"En Latinoamérica crece exponencialmente la conciencia ambiental. Las generaciones más jóvenes son activistas y están dispuestas al cambio, pero la legislación de la región no es suficiente, no logran condensar los esfuerzos del consumidor con las necesidades del mercado, porque no entienden las características propias de cada cadena de producción que se nutre de la industria de los empaques y envases", explicó.

Esto quiere decir que los gobiernos, empresarios, consumidores y academia se enfrentan a la búsqueda de soluciones más sustentables con los mismos beneficios como la durabilidad del producto en el anaquel, la sanidad y la capacidad de distribución, entre otros, asumiendo los sobrecostos en toda la cadena de producción.

De tal manera, Izquierdo advirtió: "es necesario tener en cuenta la ciencia, la economía y los impactos sociales de la cadena de producción, particularmente los impactos medioambientales para establecer metas e incentivos reales a la inversión en tecnologías que contaminen menos, y entorno a la motivación del consumidor a ingresar permanentemente a la economía circular".

La discusión de los plásticos de un solo uso no es un tema nuevo, la región ha trabajado un poco más de 30 años en lograr legislar este insumo de manera efectiva, sin embargo, la conciencia del bienestar y salud ha generado un nuevo llamado de atención de los consumidores a los fabricantes para concretar una solución efectiva y eficaz, concluyó.