Revista Ecoguía

A través de cámaras trampa fue posible avistar ocho ejemplares de oso andino en el Parque Nacional Natural Tatamá, entre los departamentos de Chocó, Valle del Cauca y Risaralda.

BOGOTÁ D.C.- Con la instalación durante tres meses de ocho cámaras trampa ubicadas en zonas estratégicas del Parque Nacional Natural Tatamá, se logró la identificación de seis adultos y dos juveniles de oso andino o de anteojos.

Estas cámaras instaladas en un área de 367 hectáreas, hacen parte de un nuevo ejercicio de monitoreo que permitió evidenciar en vídeo y fotografía, el comportamiento en estado natural de esta especie, donde se ve lo que parece ser dos hembras juveniles jugando, juego que hace parte de su aprendizaje para la vida adulta. Estas son imágenes nunca antes logradas en Colombia, destaca PNN.

Para Parques Nacionales, la presencia del oso andino es un indicador de buena salud de los bosques, por lo que el avistamiento es una señal muy importante sobre el trabajo de conservación que se adelanta en el Parque Nacional Natural Tatamá y los demás parques Nacionales Naturales de Colombia.

En estado vulnerable

Como se recuerda, el 21 de febrero fue declarado como el 'Día Internacional del Oso de Anteojos u Oso Andino (Tremarctos ornatus) y se recordará por la difícil situación que vive esta especie que se encuentra en estado vulnerable, de acuerdo con la clasificación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Desde el 2007, organizaciones que se encargan de realizar actividades de investigación, educación y conservación de las diferentes especies de osos en el mundo, decidieron que se considerara un día para celebrar el "International Save Bears Day" que en español se traduciría como "Día Internacional para la protección de los osos".

Teniendo en cuenta la situación del oso de anteojos, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible desarrolla el Programa de Conservación de Oso Andino, con las Corporaciones Autónomas Regionales del país y la Unidad de Parques Nacionales.

La importancia ecológica del oso andino radica en que es un dispersor de semillas y transformador del bosque al derribar arbustos y ramas para alimentarse. El oso posibilita los mecanismos de renovación del bosque.

Esta especie se encuentra a lo largo de la cordillera de los Andes desde Venezuela hasta Bolivia, pasando por Colombia, Ecuador y Perú. Posee garras muy adaptadas para trepar a los árboles y se encuentran desde los 250 hasta los 4.750 msnm, ocupando una diversidad de hábitats que incluye páramos. Es el único oso nativo de Suramérica y el único remanente de las 13 especies de cara corta que aparecieron en el mundo hace 2.5 millones de años. En Colombia, las mejores poblaciones se encuentran en el piedemonte Amazónico y Pacífico.