Revista Ecoguía

En desarrollo de una investigación sobre esta especie instalan transmisor satelital a un polluelo para identificar su dieta y los hábitats que frecuentan.

 

BOGOTA D.C.- En zona rural del municipio de San Agustín avanza en una de las más ambiciosas investigaciones sobre Águila Real de Montaña (Spizaetus isidori) que se realiza en Suramérica en desarrollo de la cual, por primera vez en el Huila, se logró instalar un transmisor satelital a un polluelo de esta especie, gracias a que, en la zona, mediante un invaluable trabajo comunitario, se identificó uno de los pocos nidos activos del país.

La investigación, que es liderada por The Peregrine Fund, la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena-CAM la Universidad Javeriana, el grupo de Monitoreo Respira Macizo e investigadores particulares, se realiza desde hace cuatro meses y tiene como propósito conocer la ecología de la especie en términos de identificar su dieta y los hábitats que frecuentan.

Todo esto en el marco los esfuerzos de conservación de las especies amenazadas que se presentan en el departamento del Huila, pues esta águila se encuentra en peligro de extinción.

“Con este proceso pretendemos generar información ecológica, social y económica, lo suficientemente buena, para después desarrollar acciones de conservación, basadas en evidencias”, señaló Juan Sebastián Restrepo Cardona, biólogo- magister en Conservación y Uso de Biodiversidad de la Universidad Javeriana.

Además de Colombia, la investigación se realiza en Ecuador, Perú y Argentina, a través de la cual también se busca reconocer el trabajo de base comunitaria, que actualmente realizan organizaciones campesinas en algunos territorios andinos donde hace presencia el ave rapaz.

Instalación del trasmisor

A este polluelo se le instaló un trasmisor para hacerle monitoreo a sus movimientos. “El proceso de instalación del transmisor fue exitoso, y ya se está recibiendo información de los movimientos del polluelo. Este seguimiento satelital, que logramos gracias al aporte de The Peregrine Fund, nos ayudará, en el caso del Huila a conocer cuáles son esos puntos críticos de conservación de la especie, que será nuestra base para emprender labores de educación ambiental y desarrollo de diferentes actividades en pro de la conservación del Águila Real de Montaña y su hábitat. Este proceso nos permitirá conocer además todas las presiones a las que se está viendo enfrentada la especie, en términos de cacería tanto deportiva como por retaliación, y tomar acciones para evitar nuevos casos”, manifestó Katherine Arenas, bióloga de la CAM.

Bertha Rojas, profesional de la CAM a cargo del Área Protegida Parque Natural Regional Corredor Biológico Guacharos Puracé señaló que, “una iniciativa comunitaria como la del Grupo de Monitoreo Respira Macizo, permitió la articulación de diferentes organizaciones e instituciones en torno a la conservación de una especie amenazada como lo es el Águila Real de Montaña, y fue la base para el desarrollo de este estudio, es por ello que seguiremos trabajando con las comunidades y sus proyectos de conservación”.

 “Realmente como comunidad somos los primeros en ayudar de manera voluntaria a la conservación de la especie; en el caso de Respira Macizo nuestro objetivo es motivar su cuidado y para ello trabajamos directamente con la comunidad, de allí la importancia de este tipo de investigaciones, ya que empoderan a la población en los procesos de salvaguardar las especies en peligro”, sostuvo Harold Uriel Guamanga, representante legal de Respira Macizo.

Importancia de la especie

El Águila Crestada, como también se le denomina, presenta una gran importancia ecosistémica al servir de control biológico de algunas especies. Es el águila más grande de la zona andina y se encuentra bajo la categoría de vulnerable (Vu) de acuerdo con la lista de especies amenazadas, pues se calcula que en el mundo, su población no supera los mil (1.000) ejemplares.

“En Colombia, en los últimos cuatro años, al menos unos 18 individuos han perdido la vida. Esta es una cifra para nada trivial, de allí que el nido activo que tenemos en San Agustín, tenga un valor my importante para poder desarrollar esfuerzos de investigación ecológica, social y económica, que nos permita proporcionar esa información a las corporaciones ambientales, al Ministerio de Ambiente y demás organizaciones que puedan asegurar su conservación”, indicó Restrepo Cardona.

Los principales factores de reducción de la especie, es la pérdida de bosques primarios; ampliación de la frontera agrícola y la cacería indiscriminada, debido a que parte de su dieta alimenticia se basa en aves de corral, especialmente gallinas.