Luego de la audiencia pública en la Corte Constitucional, la autoridad ambiental señaló que este oso de anteojos no tiene las condiciones requeridas para ser liberado, pues siempre ha vivido en cautiverio.

 

MANIZALES.-  En la audiencia públca convocada por la Corte Constitucional para definir la situación de Chucho, un oso de antejos que toda su vida ha permanecido en cautiverio y que fue trasladado de la reserva Río Claro (Manizales), al zoológico de Barranquilla, la Corporación Ambiental de Caldas, Corpocaldas, consideró que este ejemplar debe continuar en el último lugar al que fue trasladado.

Durante la audiencia, con el fin de atender las respuestas requeridas por la Corte Constitucional en relación con la decisión de trasladar el oso a esta institución, participaron representantes de diferentes entidades ambientales del país, así como expertos en la especie y juristas nacionales e internacionales de amplia trayectoria.  

Desde el año 2017, en que ´Chucho´ fue trasladado con el apoyo de Aguas de Manizales, desde la Reserva Natural Río Blanco a la Fundación Botánica y Zoológica de Barranquilla, se le han realizado monitoreos permanentes. Basados en los informes periódicos reportados por esta fundación y de acuerdo con la visita realizada recientemente por parte de Corpocaldas, se constata que el animal se encuentra en buenas condiciones y su proceso de adaptación culminó satisfactoriamente, al igual que su interacción con la hembra. 

“Para nosotros el bienestar animal del oso ha sido positivo en comparación con la situación anterior; por lo tanto, desde el punto de vista técnico consideramos que ha sido una buena decisión remitirlo hacia Barranquilla y lo más conveniente sería que permaneciera allí”, comentó el profesional especializado del Grupo de Biodiversidad y Ecosistemas de Corpocaldas, Oscar Ospina Herrera.  

Debido a las condiciones de salud del oso y su edad, es un animal senil que para mantenerse estable requiere mayor disponibilidad de oxígeno y temperaturas más elevadas que las existentes en Río Blanco. Esta fue una de las razones médicas por las cuales se decidió enviar a ´Chucho´ a Barranquilla; los monitoreos médicos evidencian que ha respondido positivamente a este cambio de condiciones ambientales. 

Después de haber participado en la Audiencia Pública convocada por el Consejo de Estado, y tras haber escuchado los argumentos a favor y en contra de la decisión tomada, la Autoridad Ambiental quedará atenta al fallo para cumplirlo a cabalidad. 

El oso de anteojos ´Chucho´ nació en cautiverio dentro de la reserva La Planada en el departamento de Nariño, vivió en cautiverio en la reserva Natural Río Blanco durante más de 20 años. Jamás ha estado en libertad, no tiene las condiciones necesarias para ser rehabilitado y por lo tanto no puede ser liberado.

Tras la muerte de su hermana Clarita en el año 2012, “Chucho” quedó solo desmejorando su bienestar animal, tornándose menos activo con episodios depresivos, lo cual provocó su fuga en varias ocasiones”, recuerdan funcionarios de Corpocaldas.

El traslado al zoológico de Barranquilla se realizó como la alternativa más viable para mejorar su estado general y la calidad de vida y contribuir con la política pública de la conservación de la especie.

Actualmente, en la Fundación Botánica y Zoológica de Barranquilla, el oso de anteojos dispone de un equipo de profesionales para su cuidado, entre ellos: tres Veterinarios, tres Biólogos, un entrenador y un Zootecnista, además de un equipo de cuidadores. También, dispone de un programa de medicina preventiva que incluye chequeos periódicos y exámenes de laboratorio. En cuanto a su dieta, cuenta con todos los requerimientos nutricionales específicos desu especie. 

En términos generales, las condiciones médicas del oso mejoraron y se han reflejado en su aspecto físico (el brillo del pelo y de los ojos, la calidad de las garras y de su dentadura, entre otros), y su comportamiento (mayor actividad física, despliegue de comportamientos sociales con la hembra, actitud investigativa, mayor acicalamiento e interacción con los cuidadores).