En los municipios de Medellín, Envigado, Bello y La Estrella, con apoyo de Empresas Públicas de Medellín serán protegidas 22,5 hectáreas de ecosistemas estratégicos. Los árboles serán sembrados como parte de las compensaciones ambientales d elos proyectos de EPM.

 

MEDELLIN.- La siembra de más de 10.000 árboles en el área del Valle de Aburrá, en Antioquia, que figuran dentro de las compensaciones ambientales de los proyectos de EPM, Incluye zonas como el parque lineal ambiental La Heliodora en Envigado, el cerro Quitasol en Bello y la reserva El Romeral entre Medellín y La Estrella.

La Empresa cuenta con viveros propios, contratos con el Jardín Botánico de Medellín y trae, incluso, plantas de otros departamentos para cumplir con las compensaciones ambientales, informaron voceros de esta.

Los acuerdos fueron firmados por el Gerente General de EPM, Jorge Londoño De la Cuesta con los secretarios de Medio Ambiente de los municipios de Medellín, Sergio Andrés Orozco Escobar; Envigado, César Augusto Mora Arias; y Bello, Oswaldo Isaza Meneses. Un acuerdo similar fue suscrito con el secretario de Planeación e Infraestructura del municipio de La Estrella, Juan Gregorio Fernández Gallego.

Londoño De la Cuesta explicó que, mediante estos acuerdos, EPM protegerá predios o sembrará árboles en zonas tan importantes del Valle de Aburrá como el parque lineal ambiental La Heliodora en Envigado, el cerro Quitasol en Bello y la reserva El Romeral entre los municipios de Medellín y La Estrella, así como en inmediaciones de la quebrada La Iguaná, en desarrollo de las compensaciones de varios de sus proyectos.


“Lo que estamos haciendo no es sembrar árboles en cualquier parte y de manera dispersa, sino mirar más allá y convertir las compensaciones ambientales en oportunidades para conservar ecosistemas estratégicos, proteger y fortalecer corredores ecológicos, aumentar los espacios verdes y generar beneficios para la comunidad”, dijo el gerente general de EPM.

Las compensaciones ambientales son medidas encaminadas a resarcir y retribuir a las comunidades, a las regiones y, en general, al ambiente, los impactos o efectos negativos ocasionados por un proyecto o actividad sobre las coberturas vegetales, que no puedan ser prevenidos, corregidos o mitigados.

En el caso de los proyectos que requieren licencia ambiental, como Bello-Guayabal-Ancón, que permite el transporte de la energía generada en el Norte de Antioquia para cubrir la demanda del área metropolitana del Valle de Aburrá y otras zonas del país, se les aplica lo establecido en el Manual de compensaciones por pérdida de biodiversidad del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (2012).

De esta manera, EPM anunció que protegerá 13 hectáreas situadas en la reserva El Romeral durante la vida útil del proyecto, estimada en 25 años aproximadamente. También se comprometió a intervenir cerca de siete hectáreas en áreas del parque lineal ambiental La Heliodora, como compensación por la afectación de especies en veda.

A los proyectos que no requieren licencia ambiental, tipo Otras Cuencas y Centro Parrilla, que contribuyen al saneamiento y recuperación de las quebradas, se les asignan las compensaciones forestales establecidas por autoridades ambientales como Corantioquia y el Área Metropolitana, que consisten en compensar un número determinado de árboles para mitigar los impactos generados por la construcción de los proyectos.

En este escenario, EPM siembra en los predios y cuida los árboles por uno, dos, tres y hasta cinco años, luego de los cuales los municipios asumen directamente su mantenimiento y conservación. “Como estrategia, hemos implementado las compensaciones agregadas, con las cuales se pueden consolidar y desarrollar varias obligaciones legales de compensación en una sola área. Con ellas buscamos la conectividad en ecosistemas de interés regional y nacional en zonas rurales y urbanas, así como el mejoramiento del entorno mediante acciones de restauración, conservación, siembra de especies nativas y enriquecimientos, entre otros”, indicó Londoño De la Cuesta.