Con la declaratoria de este parque natural regional, que incluye zonas de páramo y bosque de niebla, se protegen 12.946 hectáreas e importantes reservas hídricas.

 

IBAGUÉ.- Como un ejemplo para el país y en particular para el departamento del Tolima fue catalogada la declaratoria como Parque Natural Regional Anaime-Chilí, que registra un potencial hídrico de 8.943.633,23 mm/año y que favorece la dinámica del ecosistema de alta montaña.

En dicho ecosistema, donde convergen los municipios de Cajamarca, Rovira, Roncesvalles e Ibagué, desempeña un papel fundamental en cuanto a la regulación hídrica y climática.

Además, se trata de un área clave para la interacción de especies emblemáticas y focales como el oso de anteojos, el puma, la danta, aves, palma de cera, entre otros. De otra parte, en la oferta de servicios ambientales en los que se destaca su condición de gran estrella fluvial y las oportunidades sociales e institucionales que se proyectan hacia el ordenamiento ambiental del territorio.

Este parque se constituye en una zona privilegiada que cumple la función de conectividad entre el Parque Nacional Natural Los Nevados -  Las Hermosas Gloria Valencia de Castaño. Se encuentra sobre un área de interés para la Conservación de Aves (AICAS), denominada “Reserva Natural Semillas de Agua (Páramo de los Valles)”, donde se identificaron 92 especies de aves.

En el páramo de Anaime

El Parque Natural Regional Anaime-Chilí se localiza en su mayoría en el hito geográfico denominado Páramo de Anaime, entre los 2.700-3.900 m s.n.m., en la confluencia de los municipios de Cajamarca, Ibagué, Rovira y Roncesvalles, sobre la divisoria de las subzonas hidrográficas de los ríos Coello y Cucuana, en los nacimientos de los ríos Anaime, Tuamo, y Chilí. Incluye zonas de páramo y bosques de niebla.

Como estrategia de participación y responsabilidad con la comunidad presente en el área se firmó una Alianza Estratégica que garantice un mecanismo financiero, el cual va a permitir un manejo efectivo del área protegida, con miras a la rehabilitación del ecosistema, acuerdos de conservación, transicionalidad   de la actividad económica y mejoramiento paulatino de la calidad de vida de los pobladores de alta montaña.

La declaratoria de parque natural regional fue firmada por el consejo directivo de Cortolima.