Como una manera de celebrar el Día Mundial de los Humedales, el Instituto Humboldt presentó el primer mapa nacional interactivo con ubicación, inventario y transformación de estos importantes ecosistemas, que en Colombia ocupan más de 30 millones de hectáreas y abarcan 1.100 municipios. Bogotá, Barranquilla y Medellín, las ciudade con más humedales.

 

BOGOTÁ.- Casi el 27 % del territorio nacional continental e insular está conformado por humedales, equivalentes a más de 30 millones de hectáreas, que en su mayoría se ubican en los perímetros urbanos de las ciudades del país, lo que indica que aproximadamente el 97 % de la población convive con ellos. 

Esta y mucha más información se encuentra en el mapa interactivo de los humedales de Colombia elaborado por el instituto Alexander von Humboldt, el cual presenta su ubicación, inventario y transformación por efecto de actividades agrícolas, obras de infraestructura y urbanización y minería, entre otras causales.

En cuanto a los humedales urbanos, dentro de las principales ciudades de Colombia localizadas en áreas de humedal se encuentra Bogotá en primer lugar con la mayor extensión de hectáreas, seguida de Barranquilla, Medellín y Cartagena, principalmente.

Los contenidos incluidos en las cartografías interactivas hacen posible dimensionar el panorama actual en hectáreas totales y transformadas de las cinco categorías de ecosistemas de humedal identificadas en el país: permanente abierto y permanente de bajo dosel, temporal, y con potencial medio y potencial bajo, con el fin de tomar decisiones sobre su restauración y demás aspectos relacionados con la gestión territorial.
 
Comúnmente se conocen a los humedales como ríos, quebradas, caños, laguna y esteros, entre otros nombres. A través del mapa interactivo Humedales continentales de Colombia los usuarios pueden seleccionar cualquiera de las opciones de su preferencia para conocer su ubicación por departamentos, también identificar los que son permanentes (cubiertos o no por vegetación boscosa), los que se inundan por temporadas o aquellos que están compuestos de vegetación y suelos húmedos.
 
Si el interés es más específico, esta cartografía digital ofrece un completo inventario de humedales según el tipo: estanques, pantanos, ciénagas, manglares, lagunas u otros; e incluso permite consultar los registros reportados por entidades como el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS), las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR), la Corporación de los Valle del Sinú y San Jorge (CVS) y Corporinoquia.

Finalmente, si la inquietud está enfocada en examinar minuciosamente los ecosistemas de humedal transformados por acciones humanas (como ganadería, agricultura y deforestación, a las cuales se suman la urbanización, construcción de infraestructura, minería, incendios y plantaciones forestales, entre otros), un tercer y último mapa muestra el porcentaje del área modificada por región geográfica, en cinco niveles.

La información suministrada por estos mapas resulta fundamental para las distintas entidades ambientales que trabajan sobre el territorio, así como para la academia e instituciones públicas o privadas que quieren desarrollar proyectos en distintas partes del país.
 
La variedad de información producida; como cuáles y qué tipo de humedales tiene el país, la relación que tienen las comunidades humanas con estos ecosistemas y los impactos que ha sufrido el territorio anfibio; es insumo clave para el manejo adecuado del agua, la planificación del territorio y la correcta implementación de medidas orientadas hacia la inversión y el desarrollo.
 
A pesar de la ya conocida relevancia de estos ecosistemas, el país aún está en proceso de incluir, de forma efectiva, a los humedales en la planeación territorial con modelos sostenibles de uso. Un gran reto debido a la cantidad de humedales presentes en todas las regiones de Colombia, tanto en los entornos rurales como en los centros urbanos, que exigen un manejo diferencial según su tipo, los organismos que contiene o dependen del mismo y la relación de las comunidades con el ecosistema, y cuyo bienestar depende directamente de las condiciones ecológicas del humedal, de sus niveles de degradación y de las garantías sociales de su conservación. Al anterior desafío se adhiere la dificultad para lograr una coordinación entre comunidades, investigadores y entidades del sector público y privado.
 
Con esta iniciativa queda evidenciada la necesaria apuesta por promover instrumentos de gestión y gobernanza que relacionen los servicios ecosistémicos, de abastecimiento y regulación, con el desarrollo y el bienestar de las comunidades. De esta manera se resalta, aún más, la importancia de los humedales como patrimonio cultural, biológico y fuente de desarrollo económico para el país.
 
El Instituto Humboldt señaló que este tipo de herramientas que aportan información basada en la evidencia científica, Colombia puede avanzar hacia la conservación y uso sostenible de uno de sus ecosistemas actuales más valiosos.

Todo el material sobre este tema se encuentra en la plataforma virtual del Reporte de estado y tendencia de la biodiversidad continental de Colombia