Este anfibio, que solo se halla en los municipios de Dagua y Buenaventura (Valle) especialmente en la cuenca del río Anchicayá, está siendo traficado como mascota exótica y para extraer su veneno, del que se podrían fabricar medicamentos.

 

DAGUA (Valle).- La CVC y la Universidad del Valle están monitoreando la rana venenosa Oophaga lehmanni, un anfibio que se halla en los municipios de Dagua y Buenaventura, especialmente en la cuenca del río Anchicayá, y que por su belleza, está siendo traficada como mascota exótica; además, se busca extraer su veneno del que se podrían fabricar medicamentos.

La Oophaga lehmanni es una especie endémica de la cuenca del Anchicayá (solo se encuentra allí) entre los municipios de Dagua y Buenaventura en el Valle del Cauca. Mide aproximadamente 3,5 centímetros y se le reconoce por sus brillantes colores amarillo, rojo o naranja con franjas negras.  

En los últimos meses, un grupo de biólogos de la CVC y la Universidad del Valle estudian y monitorean la población que actualmente existe en la cuenca Anchicayá, especialmente en las veredas y corregimientos pertenecientes al municipio de Dagua.

Por ser una especie amenazada, a partir de esta investigación e inventario que se está haciendo en la zona, la CVC y la Universidad del Valle monitorean exhaustivamente cada individuo que logran hallar. 

Gracias al convenio que está desarrollando la CVC y Univalle lograremos tener a mediano y largo plazo un inventario preciso del número de ranas venenosas, comenta, Wilmar Bolívar, biólogo y doctor en ciencias biológicas de la Univalle.

Paola Andrea Arango Quiroga, trabajadora social de la CVC y coordinadora de la Unidad de Gestión de Cuenca – UGC Anchicayá Alto, afirma que “a parte del monitoreo que se hace de esta rana, el trabajo con los actores sociales asentados en la cuenca Anchicayá, en las zonas donde se puede observar este anfibio, ha sido de gran importancia, ya que su colaboración en el trabajo de campo ha sido de gran ayuda para el equipo investigador.

La comunidad ha indicado los sitios donde se ha hallado la rana, además, estos se encargarán de que otras personas no lleguen a estas zonas y extraigan de manera ilegal esta rana que se está viendo altamente amenazada.

Es de destacar que dentro de las actividades del convenio se llevó a cabo, en el corregimiento Queremal de Dagua, un taller de actualización del plan de conservación de la rana venenosa con actores sociales de la zona e instituciones como CVC, Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Parques Nacionales Naturales y Universidad del Valle entre otros. El resultado del trabajo de este taller servirá para la publicación de un documento donde se muestre detalladamente la actualización de este plan.

“En términos generales podemos decir que la rana está disminuyendo su diversidad genética y esta es una alerta y, por ende, ya estamos generando acciones para mejorar esto”, concluyó el biólogo y doctor en ciencias biológicas de Univalle, según informó la CVC.

Con el punto de partida de esta investigación, la CVC, Univalle y la comunidad del sector conocerán a mediano plazo si la población de la Oophaga lehmanni ha decrecido y en qué medida.