En el más reciente operativo, autoridades del gobierno de Camerún incautaron 216 colmillos, lo que evidencia que los cazadores furtivos han matado al menos 108 elefantes. (Foto WWF)

 

Luego de que el gobierno de Camerún informara sobre la incautación de 216 colmillos de elefante en el sudeste del país, la organización ambiental WWF indicó que eso significa que los cazadores furtivos han matado al menos a 108 elefantes, por lo cual ha pedido una mayor participación ciudadana en la lucha contra el tráfico de especies.

La WWF lidera una recolección  de firmas en su página web para reclamar mayores controles y esfuerzos contra el tráfico de especies en riesgo de extinción, actividad ilegal que ha contribuido a la disminución en un 66% de las poblaciones de elefantes africanos en África Central en los 8 últimos años, en un área de casi seis millones de hectáreas.

"Este último decomiso hace que la cantidad de colmillos de elefantes incautados solo en 2017 sea de al menos 600", señaló la organización ambiental, que además destacó l  participación de administradores, funcionarios judiciales y oficiales militares de alto rango en casos de tráfico como este y de pedir "un proceso judicial rápido y transparente para poner a los culpables tras las rejas".

"Cuando el mundo está a punto de celebrar el cierre del mercado nacional legal de marfil de China -el más grande del mundo- a finales de este año, también nos gustaría ver un mayor esfuerzo por parte de los países de origen del marfil”, señaló la WWF.

Voceros de la organización precisaron, igualmente que, “tenemos que poner fin a la matanza sin sentido de los elefantes africanos, en particular de los elefantes de bosque, que han registrado un alarmante descenso de la población en la última década".