Una Investigación de Protección Animal Mundial (WAP) reveló que más de 3.000 elefantes utilizados para entretener a los turistas están ahora en cautiverio en Asia y la mayoría de los cuales viven en lugares y en condiciones inadecuadas.

 

Tailandia tiene, de lejos, el mayor número de elefantes utilizados en turismo y en los últimos cinco años la cifra se ha incrementado en 30%, según la investigación realizada por WAP a 220 atracciones turísticas de elefantes en Asia entre el 2014 y el 2016..

La mayoría del creciente número de elefantes ha estado en lugares con malas condiciones de vida, muchos están tan estresados que muestran signos visibles de sufrimiento.

La sensibilización sobre la crueldad oculta detrás de los paseos en elefante y los espectáculos, ayudará a la gente a tomar decisiones informadas, y ejerce presión sobre la industria del turismo para cambiar.

El trauma de estos animales comienza cuando los bebés son robados de sus madres poco después del nacimiento. Son brutalmente "entrenados", y a menudo se les golpea con ganchos u otras herramientas, para volverlos lo suficientemente sumisos para dar paseos y realizar trucos. Después de este proceso perturbador y doloroso, los elefantes comienzan sus miserables vidas  como entretenimiento para los turistas.

En Tailandia, la investigación de la organización Protección Animal Mundial encontró que hay un pequeño pero creciente número de elefantes mantenidos en lugares que ofrecen buenas condiciones de bienestar.

A lo largo de Asia, esta ONG internacional encontró que 13 sedes donde se ofrece un mejor trato a los elefantes y estos son libres, sin someterlos a paseos de turistas, espectáculos o selfies.

"Si puedes trepar, montar, abrazar, sostener o tocar a un elefante, lo más probable es que el elefante ha sido sometido a crueldad y está viviendo en malas condiciones", señala el último informe sobre el sufrimiento a que son sometidos estos animales en algunos lugares donde los ofrecen como atractivos turísticos.

En los lugares visitados donde solo se pueden observar a los elefantes, el 100% de estos vivían en buenas condiciones de bienestar.

Por fortuna, se determinó que el 60% de las personas encuestadas evitarían los tour operadores cuyas actividades causen sufrimiento a los animales silvestres, en tanto que 54% encuentran inaceptable ver un espectáculo o actuación con animales silvestres Dos tercios de las personas no aprueban las actuaciones de animales silvestres que implican sufrimiento, incluso si es parte de la cultura local.

 

es el resultado de la investigación a 220 atracciones turísticas de elefantes en Asia entre el 2014 y el 2016.