Agua y desarrollo territorial deben ser dos asuntos de competencia directa del que será el nuevo ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Tal como lo expresó en una columna de opinión el primer ministro de Ambiente que ha tenido Colombia, Manuel Rodríguez Becerra, ahora que el nuevo Gobierno se ha mostrado comprometido con la recuperación de una cartera específica para el medio ambiente, no se puede correr el riesgo de crear un ente sin suficientes herramientas para hacer una verdadera política ambiental de carácter integral.

El comienzo de un nuevo Gobierno es el momento ideal para repensar la política nacional con un enfoque ambiental. Es claro que todas las actividades del ser humano, desde las más cotidianas hasta las más complejas en su vida profesional tienen qué ver con el medio ambiente. Desde comerse una deliciosa y fresca ensalada hasta el inolvidable viaje a algunos de nuestros hermosos parajes naturales. Pero también el ambiente está inmerso en grandes proyectos de desarrollo nacional y en controvertidas empresas cuya producción ponen en serio riesgo la preservación de nuestras reservas hídricas, vegetales y animales, y por ende, de la vida humana.

Uno de los mejores mensajes ecológicos de fin de año en Colombia lo ha enviado una compañía de telefonía celular, algo que ya vienen haciendo otras entidades que ofrecen servicios corporativos. Le dice a sus usuarios que en adelante enviará las facturas virtuales, con el loable propósito de contribuir a proteger el medio ambiente. Es una iniciativa que ya tienen en práctica varias empresas de servicios masivos y las compañías financieras, pero que debería generalizarse.

Se realizó en Colombia el lanzamiento del 2010 como el Año Internacional de la Biodiversidad. En el Centro Interactivo Maloka, el 11 de Septiembre, se habló de algunos de los mayores peligros sobre los cuales se deben prender alarmas desde ya frente al cambio climático pese a que los países en vía de desarrollo como el nuestro son los que menos generan gases efecto invernadero. Se tocaron temas como la explotación minera en áreas de reserva, el tráfico ilegal de especies, la sobreexplotación de la riqueza pesquera y la tala indiscriminada de bosques. En fin, la lista es bastante larga y por consiguiente los retos son también de gran magnitud.

Buena medida la del Alcalde Mayor de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, de conminar a la administración distrital a crear una estrategia para el manejo adecuado de la creciente basura de dispositivos electrónicos. Teléfonos celulares, monitores, teclados y otros accesorios de los computadores viejos van a parar hoy a la basura sin ningún tipo de control, excepto algunas iniciativas de empresas productoras de neveras, de celulares y de cartuchos de tinta para impresoras, que se han unido a campañas institucionales como contribución a nuestro maltratado planeta.

Se retira de su cargo el ministro de Ambiente, Juan Lozano Ramírez, y entre los logros de los cuales se enorgullece a su paso por esta cartera está el de haber dejado un nuevo régimen sancionatorio ambiental. “Está para que se cumpla”, dijo en una entrevista, lo que al parecer muestra que él no tuvo tiempo de poner en práctica los nuevos controles, con los cuales se pretende frenar la explotación incontrolada de nuestros recursos naturales.

Eso de que algunos deportistas norteamericanos tuvieran que llegar a la sede principal de los Juegos Olímpicos, en Pekín, con máscaras de oxígeno, parece sacado de una caricatura. Acudir a este tipo de accesorios pese a que el gobierno chino ordenó el cierre de 200 fábricas, paralizar no menos de 9.000 obras y prohibir el tráfico de la mitad de los vehículos particulares, deja mucho qué pensar sobre la crisis ambiental en el país que se avisora como la mayor potencia mundial en un futuro ya no lejano.